Yodo

La distribución del Yodo es muy variable en el planeta. Su símbolo es I y su número atómico 53. Es un elemento químico esencial para el organismo. Nuestro cuerpo lo obtiene básicamente con el consumo de frutas y verduras. Se absorbe en el tracto intestinal y es transportado por el torrente sanguíneo hasta llegar a la glándula tiroides para ser almacenado y utilizado en la producción de hormonas. La glándula tiroides fabrica las hormonas tiroxina y triyodotironina que contienen yodo y que juegan un papel básico en la biología actuando sobre las transcripción genética para regular la tasa metabólica basal. La acción de dichas hormonas es indispensable para el crecimiento y desarrollo del sistema nervioso central en la etapa prenatal y los primeros años de vida del ser humano, además de su crecimiento y desarrollo somático ulterior. 
TRASTORNOS QUE PUEDE PROVOCAR EL YODO A NIVELES INADECUADOS:

 
1/ Por deficiencia:
  • Hipotiroidismo.
  • Hipotermia.
  • Disminución de la tasa metabólica basal.
  • Aborto en mujeres embarazadas.
  • Deformaciones fetales, así como retraso mental posterior.
  • Cretinismo.
  • Bocio.
 
2/ Por exceso:
  • Aumento de la tasa metabólica basal. 
  • Apetito boraz.
  • Sed inagotable.
  • Pérdida de peso.
  • Debilidad general.
  • Intolerancia al calor.
  • Nerviosismo.
  • Trastornos cardíacos.
 
FUNCIONES QUE DESEMPEÑA EN EL ORGANISMO:
Estas son algunas de las funciones más importantes del yodo:
  • Participa en la formación de las hormonas tiroideas, tiroxina y triyodotironina.
  • Es necesario para obtener energía corporal.
  • Ayuda en la absorción de hidratos de carbono.
  • Mantiene en buen estado uñas, pelo, piel y dientes.
  • Mejora la agilidad mental.
  • Ayuda a regular y sintetizar el colesterol.
  • Está presente en las fases de crecimiento y desarrollo del organismo.
  • Ayuda a que nuestro organismo queme el exceso de grasa.
  • Participa en el funcionamiento de tejidos nerviosos y musculares.
  • Participa en el sistema circulatorio.
  • Es necesario para el correcto metabolismo de los nutrientes.
 
SU DÉFICIT PUEDE PROVOCAR:
Su deficiencia puede ocasionar una serie de trastornos en el organismo, estos son algunos de ellos:
  • Bocio simple.
  • Que la persona sea muy sensible al frío.
  • Que la persona aumente de peso alcanzando la obesidad.
  • Que se padezca la enfermedad de Cretinismo que cursa con un retraso físico y mental.
  • Que se produzca una baja actividad metabólica.
  • Que la piel y el pelo se muestren secos.
  • Mayor propensión a padecer palpitaciones cardiacas.
  • Mayor propensión a padecer hipotiroidismo.
 
CAUSAS QUE FAVORECEN SU DEFICIENCIA:
Algunos factores son causa de su deficiencia, estos son algunos de ellos:
  • Consumir alimentos pobres en Yodo.
  • Consumo continuado y excesivo de alimentos que impiden el almacenamiento del Yodo en el organismo, como por ejemplo la mostaza, las nueces, las alubias, etc. Más información en la sección de preguntas frecuentes de la tienda online.
  • Consumo prolongado y abusivo de pescados congelados o hervidos, ya que con estas preparaciones se favorece la pérdida de yodo en estos alimentos.
 
OBSERVACIONES A TENER EN CUENTA:
Se deben tener cuidado con el abuso de alimentos que favorecen la perdida de yodo, por ejemplo el repollo o la col. Los excesos de yodo pueden interferir negativamente en la glándula tiroidea, ocasionando su mal funcionamiento y por tanto su administración externa a la comida debe aplicarse con precacución. No usar nunca suplementos de yodo de forma regular sin el asesoramiento de un profesional.
 
TOXICIDAD:
En dosis excesivas pueden causar alteraciones serias como el hipertiroidismo. Además la intoxicación por yodo puede dar lugar, entre otros, a síntomas como: vómitos, sabor metálico en la lengua y diarreas. Es necesario consultar con un profesional antes de utilizar suplementos de yodo. No tomar suplementos con yodo en caso de alergia al yodo (riesgo de choque anafiláctico).
 
NUTRIENTES SINÉRGICOS:
La combinación con cualquiera de estos elementos potenciará los efectos del yodo:
  • Vitamina B6.
  • Magnesio (forma parte del programa intestinal de la Dra. Clark junto con la solución yodada).
  • Tirosina.
 
ALIMENTOS RICOS EN YODO:
Mariscos en general (200-300 mcg). Almejas y Mejillones (130 mcg). Gambas (130 mcg). Bacalao (120 mcg). Caballa (74 mcg). Arenque (52 mcg). Atún (50 mcg). Salmón (34 mcg). Sardina fresca (32 mcg). Lenguado (17 mcg). Legumbres (10-14 mcg). Brócoli (15 mcg). Zanahoria (15 mcg). Espinacas (12 mcg). Piña (hasta 12 mcg). Higos secos (4 mcg). Té (8 mcg). La mayoría de algas. Verduras, frutas y hortalizas de cultivo ecológico como: cebollas, plátanos, rábanos y peras (en ínfimas cantidades).
 
ENFERMEDADES EN LAS QUE SU USO PUEDE SER RECOMENDABLE:
Existen numerosas condiciones en los que la suplementación con yodo puede ser beneficioso, incluisas infecciones de todo tipo. Estas son las enferemedades más frecuentes que recoge la literatura científica:
  • Bocio simple.
  • Colesterol.
  • Cretinismo.
  • Hipotiroidismo.
  • Obesidad.
  • Sequedad en piel o pelo.
  • Problemas dermatológicos.
  • Trastornos del sistema circulatorio (ya que tiene propiedades fluificadoras).
 
PROTOCOLOS DE LA TERAPIA CLARK QUE INCLUYEN EL YODO:
Programa de limpieza intestinal (la Dra. Clark encontró en la antigua solución de Lugol el aliado más afectivo para erradicar bacterias como la Samonella y las Shigellas). Imprescindible en la eliminación del fluoruro de la glándula pineal y bromo.
 
Solución de Yodo Lugol al 5%. Auténtica solución de Lugol.
Puede emplearse como método para sanear frutas y verduras.
Incluye bolsita con cuentagotas de LDPE libres de cloro.
 
 
Referencias y bibliografía:
1 Dietary Reference Intakes for Vitamin A, Vitamin K, Arsenic, Boron, Chromium, Copper, Iodine, Iron, Manganese, Molybdenum, Nickel, Silicon,  Vanadium, and Zinc (2001), Food and Nutrition Board (FNB), Institute of Medicine (IOM).
2 International Council for the Control of Iodine Definiciency Disorders – Sources of iodine.
3 MedlinePlus Medical Encyclopedia: Iodine in diet.
4 Valores de referencia de energía y nutrientes de la población venezolana. Caracas. Ministerio de Salud y Desarrollo Social. Instituto Nacional de Nutrición, 2000.