Vitamina E

La Vitamina E (alfa tocoferol) fue descubierta en 1922; es liposoluble y esencial para el organismo, actuando como un antioxidante que protege los ácidos grasos. Así cuida al organismo de la formación de moléculas tóxicas resultantes del metabolismo normal, como de las ingresadas por vías respiratorias o con la alimentación. Se presenta en 8 diferentes formas llamadas tocoferoles y tocotrienoles. Cada forma tiene su actividad biológica propia. La forma más eficaz de la Vitamina E es la alfa tocoferol. La absorción de la Vitamina E es relativamente pobre, aproximadamente solo el 20% al 40% de la ingesta es absorbida. Ello depende de la capacidad para digerir y absorber los lípidos. Tanto la bilis como las enzimas pancreáticas son esenciales para su absorción. Se deposita lentamente en hígado, músculo y principalmente en el tejido adiposo. Se absorbe a través de las paredes del intestino, donde, en combinación con las grasas, se convierte en quilomicronos, que son distribuidos por todo el organismo. Casi toda ella está recogida en las lipoproteínas de alta y baja densidad. Su papel principal consiste en actuar como neutralizador de los radicales libres. La Vitamina E es el mejor antioxidante de la superficie celular. Una molécula de Vitamina E puede ser reutilizada una y otra vez y actúa de protección frente a una molécula de 1000 radicales libres. Se sabe que previene diversos trastornos y enfermedades.
 
Funciones que desempeña la vitamina E en el organismo
Estas son algunas de las funciones que la Vitamina E realiza en el organismo:
  • El alfa tocoferol se recomienda para la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares ya que favorece la absorción de grasas no saturadas pudiendo con ello ayudar a combatir el colesterol y los triglicéridos. Además, previene la formación y extensión de coágulos (y por tanto de embolias) y evita la formación de trombos que dificultan la circulación en los vasos sanguíneos. Por todo ello evita o disminuye el riego de padecer un infarto de miocardio, angina de pecho o embolias.
  • Actúa como protector frente a los radicales libres, que causan degeneración de los tejidos como la piel y vasos sanguíneos, y ante el antienvejecimiento (contra los efectos mentales del envejecimiento como la pérdida de memoria).
  • Favorece el crecimiento normal y ayuda al funcionamiento de las células de los músculos, los nervios y la sangre.
  • Ayuda a combatir el estrés. La vitamina E es esencial en el mantenimiento de la integridad y estabilidad de la membrana axonal (membrana de las neuronas).
  • Imprescindible para un normal desarrollo muscular.
  • Necesaria para la resistencia de los eritrocitos y para su hemólisis (destrucción de los glóbulos rojos).
  • Ayuda como agente desintoxicante. La vitamina E ayuda en la protección de las células ante la presencia de compuestos tóxicos, metales pesados (plata, mercurio, plomo), drogas y radiaciones. La toxicidad de estos sustancias extrañas viene dada por los radicales libres que se generan durante la detoxificación (desintoxicación) del organismo.
  • Ayuda a regular la unión de las plaquetas.
  • Previene los trastornos vasculares periféricos.
  • La suplementación con vitamina E aumenta la respuesta inmunológica.
  • Es un vasodilatador de los capilares (fortalece los capilares dañados incluidos los alvéolos pulmonares).
  • Puede aumentar la potencia muscular de los atletas y de los animales.
  • Mejora la capacidad de los tejidos para usar el oxígeno.
  • Ayuda a combatir el síndrome premenstrual.
  • Útil en isquemia de los tejidos, muy común en los infartos de miocardio, la apoplejía y los fallos renales.
  • Puede ayudar en la prevención del cáncer. Existe cierta evidencia que la vitamina E protege contra el cáncer aunque los estudios no han podido demostrar la eficacia de la vitamina E en este aspecto. Se cree que la vitamina E ayuda a proteger las membranas celulares del daño que producen los radicales libres, el cual puede conducir al desarrollo de enfermedades crónicas como el cáncer.
  • Protege de los agentes contaminantes medioambientales y COVs.
  • Aumenta las funciones inmunológicas.
  • Puede ayudar en el tratamiento del Crohn.
  • Facilita la acción de la insulina.
  • Alivia los calambres en las piernas.
  • Al ser ligeramente diurética, puede ayudar como coadyuvante en los tratamientos de la hipertensión arterial.
  • Puede ayudar a combatir la fatiga.
  • Potencia la acción del Selenio en la lucha contra el cáncer.
  • Ayuda en la lucha contra las enfermedades degenerativas.
  • Ayuda a combatir y prevenir la arterioesclerosis.
  • Puede ayudar a personas que padecen Parkinson.
  • Estrés oxidativo: El oxígeno puede ser a veces dañino ya que actúa sobre las moléculas del organismo haciéndolas muy reactivas. Cuando estas moléculas se vuelven tan reactivas comienzan a dañar las estructuras celulares de su alrededor. Las células no utilizan todo el oxígeno que captamos del aire con la respiración sino una pequeña porción de oxígeno. El resto se convierte en formas químicas nocivas denominadas radicales libres que son muy inestables y reaccionan con células cercanas provocándole un gran daño, alterándoles su función, envejeciéndolas y destruyéndolas. Esto es causado por un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad del organismo para eliminar el exceso. Su conocimiento es la base de todas las terapias antioxidantes (incluida la ozonoterapia).
  • Visión: Se cree que la vitamina E entre otros antioxidantes pueden prevenir o retrasar la formación de cataratas. Se necesitan aún más estudios para comprobar la participación de la vitamina E con respecto a este punto (las conclusiones en este campo son preliminares).
  • Cicatrizante: La vitamina E es importante en la formación de fibras elásticas y colágenas del tejido conjuntivo. Promueve la cicatrización de quemaduras. Útil para mejorar la piel.
  • Ofrece una gran protección contra la destrucción de la vitamina A, selenio, ácidos grasos y vitamina C.
  • Protección contra la anemia.
  • Fertilidad y sistema reproductivo: Ciertos estudios en animales indicaron que la vitamina E es esencial para la reproducción normal en varias especies de mamíferos. Basándose en esos estudios en animales, la vitamina E se ha usado en la clínica para tratar el aborto recurrente y la infertilidad en ambos sexos. También se ha utilizado en la toxemia del embarazo, trastornos de la menstruación, vaginitis y síntomas de menopausia. Aun así, no hay pruebas suficientes que demuestren todos los beneficios en los trastornos antes mencionados.
Su déficit puede provocar:
Estos son algunos de los trastornos que el déficit de Vitamina E puede ocasionar en el organismo:
  • La deficiencia de vitamina E determina la degeneración muscular.
  • Puede ser causa de una hemólisis de los glóbulos rojos y un descenso de su vida media.
  • Favorece el envejecimiento prematuro.
  • Puede causar problemas en la reproducción.
  • Puede ser causa de la aparición del síndrome premenstrual.
  • Puede ser causa de lesiones hepáticas graves.
  • Puede ser causa de lesiones renales graves.
  • Aparición de manchas en la piel.
  • Aumenta las probabilidades de sufrir arterioesclerosis.
  • Aumenta las probabilidades de sufrir úlceras gástricas.
  • Se presentan problemas en la concentración.
  • Existe una mayor predisponibilidad a padecer patologías cardiacas.
  • Pueden aparecer alteraciones en la formación de hemoglobina.
  • Existe mayor predisponibilidad a padecer anemia. Anemia Hemolífica, Anemia Megalobástica (que las células que se forman son demasiado grandes y muy pocas)
  • La piel puede mostrar un aspecto más áspero.
  • Puede aparecer mayor irritabilidad.
  • Es posible la aparición de edemas.
  • Pueden darse nacimientos prematuros.
  • Puede aparecer fibrosis cística.
  • Pueden darse dificultades respiratorias más o menos graves.
  • Alteraciones oculares.
  • Dificultad para mantener el equilibrio.
  • Cansancio, apatía.
  • Alteraciones en la marcha.
  • Respuesta inmune disminuida.
Causas que favorecen su deficiencia:
Estos son algunos de los factores que pueden ocasionar su déficit:
  • Es una vitamina que se muestra inestable con el calor.
  • Puede ser destruida con temperaturas inferiores a los 0º C.
  • Las enfermedades pancreáticas pueden destruirla en el organismo.
  • El abuso en el consumo de aceites minerales.
  • El consumo de estrógenos.
  • El cloro del agua puede inestabilizarla.
  • La cirrosis alcohólica.
  • El hierro inorgánico.
  • Es sensible a la exposición a la luz.
  • El consumo de grasas rancias.
A tener en cuenta:
  • Las personas que padecen enfermedades reumáticas crónicas, en dosis altas, pueden tener graves problemas.
  • Las personas que padecen enfermedades cardiacas, en dosis altas, pueden tener problemas.
Seguridad y toxicidad:
Se trata de una vitamina muy segura siempre y cuando se respeten las dosis indicadas en la etiqueta (la dosis recomendada es de 400 IU al día, es decir, una cápsula al día). En caso de superar la dosis de forma continuada podrían aparecer problemas como náuseas, vómitos, ligeras diarreas, fatiga y debilidad muscular. En muy altas dosis puede causar disminución de la resistencia frente a infecciones bacterianas, sangrado (debido que la vitamina E tiene un efecto anticoagulante) y disminución de la vitamina C en sangre (si se toman de forma continuada en dosis muy altas).
 
Nutrientes sinérgicos:
La combinación con cualquiera de estos elementos potenciará los efectos de la Vitamina E.
  • Vitamina A.
  • Vitamina C.
  • Vitaminas del grupo B.
  • Vitamina B1.
  • Vitamina F.
  • Manganeso.
  • Inositol.
  • Selenio.
Alimentos ricos en vitamina E
  • Aceites y Grasas: Aceite de nueces. Aceite de sésamo y otros aceites (que sin embargo no recomendamos).
  • Pescado de mar: Lija. Gallineta nórdica. Caballa.
  • Aves: Pavo (muslo). Pollo.
  • Cereales: Germen de centeno. Pan integral sueco.
  • Frutas: Moras. Aguacate. Frambuesa. Mango. Grosella negra.
  • Hortalizas: Puerro. Col rizada. Diente de león. Apio. Nabo. Calabaza.
  • Legumbres: Habas de soja.
  • Semillas y Frutos secos: Avellanas. Semillas de girasol. Almendras. Linaza.
Protocolos de la Terapia Clark que la incluyen:
  • Programa de eliminación de metales pesados (una cápsula a diario con el desayuno).
  • Limpieza de hígado (una cápsula de 400 IU al día siguiente de la limpieza).
  • Limpieza de Ascaris (una cápsula de 400 IU con 5 horas de diferencia respecto el aceite de oliva ozonizado).
Enfermedades en las que su uso se puede aconsejar:
Estas son algunas de las enfermedades donde el uso de la Vitamina E puede estar indicado:
  • Hígado: Cirrosis.
  • Oftalmología: Cataratas. Trastornos oculares.
  • Páncreas: Trastornos del páncreas.
  • Dermatología: Acné. Dermatitis. Eccemas. Herpes. Manchas en la piel.
  • Sistema circulatorio/Vascular: Anginas de pecho. Arteriosclerosis. Flebitis. Hemorroides. Infartos. Tromboflebitis. Trombosis. Varices. Úlceras varicosas.
  • Sistema nervioso/Neurología: Ansiedad. Angustia. Depresión. Esclerosis múltiple. Estrés. Trastornos nerviosos.
Otras patologías, síntomas y casos en los que su uso está indicado:
  • Alzheimer.
  • Anemias.
  • Calambres en las piernas.
  • Cáncer.
  • Colesterol y Triglicéridos.
  • Crohn.
  • Debilidad muscular.
  • Enfermedades degenerativas.
  • Envejecimiento prematuro.
  • Fatiga crónica.
  • Fibrosis quística.
  • Heridas y traumatismos.
  • Hipertensión arterial.
  • Infecciones.
  • Infertilidad.
  • Parkinson.
  • Plaquetas, trastornos.
  • Retención de líquidos.
  • Síndrome pre-menstrual.
  • Las personas que llevan una alimentación rica en grasas y aceites poliinsaturados, necesitarán aportes de esta vitamina.
  • Las mujeres embarazadas deben tomar dosis complementarias.
  • Las mujeres lactantes deben tomar dosis complementarias.
  • Las mujeres que estén tomando anticonceptivos deben tomar dosis complementarias.
  • Las personas que toman agua clorada deben tomar dosis complementarias.
  • Individuos que tienen dificultad para absorber grasa o secretar bilis o que padezcan de algún desorden en el metabolismo de las grasas (enfermedad celiaca y fibrosis cística).
  • Bebés prematuros (con muy bajo peso al nacer) que pesan menos de 1500 gramos.
  • Individuos con anormalidades genéticas en las proteínas trasportadoras del alfa tocoferol.
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Referencias y bibliografía:
  1. Institute of Medicine, Food and Nutrition board. Dietary Reference Intakes: Vitamin C, Vitamin E, Selenium, and Carotenoids. National Academy Press, Washington, DC, 2000.
  2. U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service, 1999. USDA Nutrient Database for Standard Reference, Release 13. Nutrient Data Laboratory Home Page, http://www.nal.usda.gov/fnic/foodcomp
  3. Dietary Guidelines Advisory Committee, Agricultural Research Service, United States Department of Agriculture (USDA). Report of the Dietary Guidelines Advisory Committee on the Dietary Guidelines for Americans, 2000. http://www.ars.usda.gov/dgac
  4. Rosenberg H and Feldzamen AN. The book of vitamin therapy. New York: Berkley Publishing, 1974.
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