Funciones y Propiedades de Suplementos

ZINC
Los primeros reportes en cuanto a la importancia del Zinc en seres humanos se dieron a conocer durante la década del 60 al estudiar niños con malnutrición en el Medio Oriente (concretamente en Egipto e Irán). Ocurrió en 1963 de la mano de la Dra. Prasad quien, al analizar adolescentes y jóvenes que tenían anemia por deficiencia de hierro, retraso en el crecimiento y en la maduración sexual, observó que sus pacientes respondían favorablemente hasta su completa recuperación mediante la ingesta de suplementos de zinc. La mayoría del zinc se absorbe en el intestino delgado, siendo el yeyuno el lugar de mayor velocidad en el transporte del mismo. Su absorción es un proceso saturable ya que cuando los niveles de zinc disminuyen se produce un aumento en la velocidad de transporte. Luego es trasportando principalmente por la albúmina (proteína plasmática) al hígado a través de la circulación portal. Desde allí se distribuirá a diferentes tejidos. El zinc forma parte de 100 enzimas, las cuales están ligadas al retinol, al metabolismo de proteínas y glúcidos, así como a la síntesis de insulina, ARN y ADN. Tiene un papel básico en el sistema inmunitario, mejorando la respuesta inmunitaria natural en todas las células del cuerpo humano, dado que forma parte conjuntamente con el cobre y el magnesio (ambos en su forma orgánica) de la enzima SOD, el superóxido dismutasa, eliminador de radicales libres del oxígeno. Su función es esencial durante el crecimiento. Se une fácilmente a los grupos amino de las proteínas y aminoácidos. Se absorbe con facilidad, fijándose a todas las proteínas del plasma y estando presente en todos los tejidos del organismo. La piel humana retiene el 20% de todo el zinc del organismo y a él le debe su elasticidad. Más del 85% del total de zinc presente en nuestro organismo se deposita en los músculos, huesos, testículos, cabellos, uñas y tejidos pigmentados del ojo. Se han encontrado más de 90 enzimas zinc-dependientes en el organismo (más que cualquier otro mineral incluido el hierro), pero además, el zinc interviene en 2 funciones fundamentales que explican su importancia: 
 
  1. Es necesario en el organismo para la síntesis proteica. Las enzimas que contienen zinc, ayudan a enlazar las largas cadenas de aminoácidos que dan lugar a cada molécula de proteína. Todo el material genético (DNA y RNA), se deriva de las proteínas. Esto significa que se necesita zinc para sintetizar cada una de las células. 
  2. Es esencial para el funcionamiento de las hormonas del timo. Estas hormonas secretadas por el timo, son responsables del desarrollo de las células T, que son un tipo de linfocitos, básicas en la lucha contra infecciones víricas y bacterianas. El zinc puede incrementar además, la actividad de las células llamadas fagocitarias que son capaces de destruir virus y bacterias invasoras sin la necesidad de activar otro tipo de linfocitos. Parece ser que el zinc trabaja junto a la vitamina A como protector frente al cáncer. Las células epiteliales dependen de ambos debido a que son células que están en constante regeneración. 
 
FUNCIONES QUE DESEMPEÑA EL ZINC EN EL ORGANISMO:
Estas son algunas de las funciones más importantes que el zinc desarrolla en el organismo:
  • Se le considera un componente esencial de la acción de la insulina y se detecta de forma abundante en los islotes de Langerhans.
  • La glándula prostática goza del índice más elevado de zinc en todo el organismo.
  • Está relacionado con las funciones sexuales (especialmente de los varones).
  • Las uñas y el pelo necesitan también el zinc para crecer sanos, si no las uñas de los pies y de las manos se tornan quebradizas y aparecen manchas blanquecinas u opacas.
  • Es necesario para una correcta contractibilidad muscular.
  • Es esencial para la síntesis de las proteínas.
  • Participa en el metabolismo correcto del fósforo.
  • Colabora activamente en el desarrollo del esqueleto.
  • Es necesario para el correcto desarrollo del sistema nervioso.
  • Es esencial para el desarrollo del cerebro en el feto.
  • Participa en el desarrollo de los órganos reproductivos.
  • Ayuda a la cicatrización de las heridas.
  • Es necesario para mantener el equilibrio ácido-alcalino de la sangre.
  • Ayuda en la liberación de la vitamina A de su almacén hepático.
  • Ayuda hormonalmente tanto a hombres como a mujeres.
  • Previene el acné al regular la actividad de las glándulas sebáceas y glándulas de meibomio (en los párpados).
  • Interviene en la síntesis de colágeno (se recomiendo tomarlo junto con vitamina C orgánica).
  • Es un excelente protector hepático.
  • Es un potente antioxidante natural ya que es un componente fundamental de la enzima antioxidante superoxidodismutasa.
  • Ayuda a mantener las funciones oculares normales.
 
SU DÉFICIT PUEDE PROVOCAR:
Su carencia puede ocasionar numerosos trastornos. Estos son algunos de ellos:
  • Retraso en el crecimiento.
  • Alteraciones mentales.
  • Alteraciones en la forma y función de los órganos reproductores masculinos.
  • El déficit de zinc puede alterar los sentidos del gusto y del olfato por afectar a ciertas áreas del cerebro así como influenciar en el control del hambre y de la sed. Se ha observado en estudios de animales que deficiencias en zinc conllevan desordenes metabólicos como anorexia o bulimia, de hecho, en mujeres bulímicas o anoréxicas hay una disminución del zinc, inclusive cuando otros signos nutricionales son normales. 
  • Depresión inmunitaria. Su falta afecta particularmente al sistema inmune, ya que las células sanguíneas encargadas de la defensa frente a infecciones, se multiplican con una gran velocidad en presencia de virus, bacterias o cáncer. Si no hay la cantidad de zinc necesaria, esta proliferación se verá reducida y la respuesta inmune disminuirá. 
  • Baja tolerancia a la glucosa. El zinc está asociado a los niveles de glucosa en sangre. Existe una enzima zinc-dependiente en el hígado que interviene en el metabolismo de la glucosa y puede permitir por un lado que se queme energía y por otro que se almacene grasa. Cuando no hay suficiente zinc en el medio, esta enzima se vuelve inactiva y el resultado es que la glucosa se derive hacia la síntesis de triglicéridos que serán almacenados en vez de quemarse como energía. En los niños, una deficiencia de este mineral hace que no puedan discernir entre el hambre y la saciedad. La conclusión de todo esto es que la deficiencia lleva a un estado de obesidad tanto en niños como en adultos. 
  • Manchas blancas en las uñas, así como debilidad de las mismas.
  • Es un hecho demostrado que la carencia de Zinc combinada con la de Piridoxina (vitamina B6) ocasiona trastornos mentales.
  • Si la piel tiene un bajo contenido en Zinc, aparecen estrías en las caderas, muslos, abdomen, senos y hombros.
  • El pelo puede perder también parte de su pigmento natural. También pueden aparecer otras lesiones dérmicas.
  • No hay que olvidar que las carencias de Zinc y Piridoxina pueden predisponer al cáncer.
  • Infertilidad.
  • Acné.
  • Pérdida de apetito.
  • Trastornos oculares.
  • Pérdida de pelo.
  • Aumentos en los niveles del colesterol.
  • Cansancio y fatiga.
  • Trastornos de la próstata.
  • Diarreas.
  • Mala cicatrización de las heridas. Deficiencias graves en este mineral significa que células necesarias para el correcto funcionamiento del organismo pueden no ser sintetizadas o que puede aparecer daño irreversible en el material genético. En situaciones en las que hay un rápido crecimiento celular (embarazo, crecimiento, cicatrización de heridas, entrenamiento intenso), el zinc desaparece rápidamente y se debe suplementar de forma externa. El retraso de la curación de las lesiones es un signo clásico de deficiencia de zinc en atletas. 
  • Completando la lista de la deficiencias del zinc, está el desequilibrio de la coordinación muscular, la falta de motivación y la predisposición a la depresión. Parece ser que el zinc es un mineral cuya carencia conlleva trastornos significativos. 
 
CAUSAS QUE FAVORECEN SU ABSORCIÓN:
  • Proteínas animales: La cantidad de proteínas presente en una comida lleva a un aumento de la ingesta de zinc y tiene un efecto positivo sobre la absorción de zinc.
  • Los aminoácidos L-Histidina y L-Metionina favorecen la absorción e incorporación de zinc.
  • Ácidos orgánicos: Agregar de ácido cítrico a ciertas comidas puede estimular la absorción de zinc.
 
CAUSAS QUE FAVORECEN SU DEFICIENCIA:

Estas son algunas de las causas de su carencia:
  • Un elevado consumo de fibra dietética ya que impide su absorción.
  • Ingesta excesiva de Cadmio. Los niveles tóxicos de cadmio pueden inhibir la absorción de zinc.
  • Proteínas vegetales usadas como sustitutivos de la carne.
  • El ácido fólico y los polifosfatos. Los fitatos presentes en cereales integrales, maíz, arroz y soja. Los fitatos se unen al mineral bloqueando su absorción. Existen diferentes tratamientos que las industrias alimentarias realizan sobre ciertos alimentos para disminuir el contenido de fitatos y así mejorar la absorción de zinc y de hierro.
  • Síndrome premenstrual muy acusado.
  • Durante el embarazo.
  • Durante el primer año de vida, cuando el bebé tiene demasiado Cobre y necesita Zinc para contrarrestarlo, eliminando el exceso.
  • Durante la fase rápida de crecimiento.
  • Durante la pubertad, sobre todo en el caso de los adolescentes de sexo masculino.
  • Durante los 10 años en que las chicas sufren una considerable tensión premenstrual.
  • Los anticonceptivos que aumentan el índice de Cobre, pueden aumentar esta deficiencia.
  • Durante un periodo de estrés.
  • Cuando se ingiere demasiado Cobre.
  • Durante cualquier enfermedad grave. La leucemia crónica, por ejemplo.
  • Cirrosis hepática.
  • Insuficiencia renal.
  • Factores genéticos como en la acrodermatitis enteropática, enfermedad hereditaria infantil que se manifiesta como una incapacidad de absorber zinc de la dieta en forma adecuada.
  • Diabetes.
  • Tanto el exceso de sudor como el consumo de aguas duras provocan pérdida de zinc.
  • Hierro: Los suplementos de hierro en altas dosis (mayores a 25 mg) pueden disminuir la absorción de zinc. Esto no ocurre con el hierro proveniente de la dieta. Se recomienda tomar los suplementos de hierro entre comidas para así disminuir su efecto con respecto al zinc.
  • Calcio: El calcio en combinación con el ácido fítico inhibe al zinc ya que forma complejos insolubles para el intestino.
  • Caseína, proteína presente en la leche muestra tener un efecto negativo sobre la absorción de zinc.
  • Medicamentos: Antibióticos (tetraciclinas y quinolonas), anticonvulsionantes (valproato de sodio), diuréticos, anticonceptivos y corticoides.
  • Soja no fermentada.
 
DATOS A TENER EN CUENTA Y OBSERVACIONES VARIAS:

  • Los índices de zinc inferiores a los normales distorsionan también el olfato y el gusto, lo que puede degenerar en una desnutrición grave. Esto se debe a la presencia en el organismo de una sustancia conocida como criptopirrol.
  • Los hipertensos suelen tener niveles bajos de zinc y altos de cobre.
  • A veces los ancianos padecen estados de confusión que se diagnostica erróneamente como senilidad, cuando solo se trata de una carencia de zinc.
  • En los periodos de inanición se pierde zinc y suben demasiado los niveles de cadmio y cobre.
  • Cuando se toman dosis altas de vitamina B6 se hace necesario suplementar con zinc.
  • En caso de diabetes o alcoholismo o alteraciones prostáticas se debe incrementar el consumo de zinc.
  • Es muy recomendable administrar zinc en casos de menstruaciones irregulares.
  • El zinc y el magnesio deberían administrarse a personas mayores con predisposición a padecer demencia senil.
  • La suplementación de zinc de forma continuada durante meses puede aumentar la necesidad de vitamina A.
  • Hay estudios que demuestran que la disminución de la habilidad para absorber zinc con la edad, al igual que la de otros nutrientes, es una de las razones por las que nos volvemos más vulnerables frente a las enfermedades, al debilitarse el sistema inmunitario.
 
TOXICIDAD:
Se pueden presentar casos de toxicidad aguda con ingestas de entre 225-450 mg de una sola vez. Puede causar:
  • Dolor abdominal.
  • Diarreas.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
La toxicidad crónica se da con ingestas diarias de más de 150 mg durante largos periodos de tiempo. Puede causar:
  • Deficiencia de cobre.
  • Alteración de la función inmune.
  • Reducción de lipoproteínas de alta densidad (HDL, colesterol bueno).
 
DOSIS RECOMENDADAS:
Las siguientes dosis han sido estudiadas en investigaciones científicas:
 
1/ POR VÍA ORAL:
  • Para el tratamiento del resfriado común: Se disuelve en la boca –cada 2 horas mientras esté despierto y mientras estén presentes los síntomas del resfriado– una pastilla de gluconato o acetato de zinc que proporcione de 9 a 24 mg de zinc elemental.
  • Para la diarrea en los niños desnutridos o deficientes en zinc: 10-40 mg de zinc elemental al día.
  • Para la prevención y tratamiento de la neumonía en niños desnutridos en los países en desarrollo: 10-70 mg al día.
  • Para la hipogeusia (anormalidad en el sentido del olfato): 25-100 mg de zinc.
  • Para el trastorno de anorexia nerviosa: 100 mg de gluconato de zinc al día.
  • Para el tratamiento de las úlceras estomacales: 200 mg sulfato de zinc tres veces al día.
  • Para los calambres musculares en pacientes con enfermedad hepática, deficientes en zinc: 220 mg de sulfato de zinc dos veces al día. Requiere supervisión por especialista.
  • Para la osteoporosis: Se han usado 15 mg de zinc en combinación con 5 mg de manganeso, 1000 mg de calcio y 2'5 mg de cobre.
  • Para la enfermedad de células falciformes: 220 mg de sulfato de zinc tres veces al día.
  • Para aumentar el crecimiento y el peso en los niños que tienen la enfermedad de células falciformes y todavía no han alcanzado la pubertad: 10 mg de zinc elemental al día.
  • Para el tratamiento del trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en niños: dosis de 55-150 mg de sulfato de zinc (o el equivalente a 15-40 mg de zinc elemental) al día.
  • Para el tratamiento del acné: 30-135 mg de zinc elemental al día.
  • Para el tratamiento de la degeneración macular senil: 80 mg de zinc elemental más 500 mg de vitamina C, 400 IU de vitamina E y 15 mg de betacaroteno y, se toman una vez al día.
  • El Instituto de Medicina ha establecido que los niveles de Consumo Adecuado (AI) de zinc para:
  • Los bebés desde el nacimiento hasta los 6 meses: Son de 2 mg/día.
  • Para los niños mayores de 6 meses, para los niños y para los adultos se han establecido las cantidades de Ingesta Diaria Recomendadas (RDA) de zinc como sigue:
    • Para los bebés y niños de 7 meses a 3 años: 3 mg/día.
    • Para los niños de 4 a 8 años: 5 mg/día.
    • Para los niños de 9-13 años: 8 mg/día.
    • Para las niñas de 14 a 18 años: 9 mg/día.
    • Para los niños y hombres de 14 años y mayores: 11 mg/día.
    • Para las mujeres de 19 años y mayores: 8 mg/día.
    • Para las mujeres embarazadas de 14 a 18 años: 13 mg/día.
    • Para las mujeres embarazadas de 19 años y mayores: 11 mg/día.
    • Para las mujeres amamantando de 14 a 18 años: 14 mg/día.
    • Para las mujeres amamantando de 19 años y mayores: 12 mg/día.
  • La dieta del típico hombre norteamericano aporta alrededor de 13 mg/día de zinc; las mujeres consumen aproximadamente 9 mg/día.
  • El Nivel Máximo de Ingesta Tolerable (UL) de zinc para las personas que no están recibiendo zinc bajo supervisión médica es el que figura a continuación. En ingestas superiores a estas dosis conviene asesoramiento profesional. 
    • Bebés desde el nacimiento hasta los 6 meses: 4 mg/día.
    • Infantes de 7-12 meses: 5 mg/día.
    • Niños de 1 a 3 años: 7 mg/día.
    • Niños de 4 a 8 años: 12 mg/día.
    • Niños de 9 a 13 años: 23 mg/día.
    • Adolescentes de 14 a 18 años (incluyendo el embarazo y la lactancia): 34 mg/día.
    • Adultos de 19 años y mayores (incluyendo el embarazo y la lactancia): máximo 40 mg/día.
2/ APLICADO EN LA PIEL:
  • Para el acné vulgar: se usa una loción de 1'2% de acetato de zinc y 4% de eritromicina aplicado dos veces al día. 
  • Para las infecciones del herpes simple: se aplica 0'25% de sulfato de zinc entre 8 a 10 veces al día o 0'3% de óxido de zinc con glicina que se aplica, cada 2 horas mientras esté despierto. En ambos casos consulte a su dermatólogo o farmacéutico.
 
NUTRIENTES SINÉRGICOS:

La combinación con cualquiera de los siguientes elementos potenciará la acción del zinc.
  • Vitamina A.
  • Vitamina B6.
  • Calcio.
  • Magnesio.
  • Fósforo.
  • Cobre.
 
ALIMENTOS RICOS EN ZINC:
El zinc se encuentra en una amplia variedad de alimentos. La absorción de zinc es mayor si este proviene de proteínas animales que de proteínas vegetales.
  • Origen animal: Carnes rojas (a pesar de haber sido demonizadas durante muchos años atribuyéndoles enfermedades de todo tipo, son una de las carnes más saludables que existen). Pescado. Huevo (sólo en la yema, mejor cruda). Carne de cordero. Hígado (mejor ecológico). Ostras. Carne de aves. Sardinas. Mariscos.
  • Origen vegetal: Levadura de cerveza. Algas. Legumbres. Setas. Nueces de pecán. Algunos cereales integrales.
Las otras cocinadas al vapor son uno de los alimentos más ricos en zinc que existen.
Si se les añade jugo de limón se potencia la absorción del Zn. Se recomienda zappicar este tipo de productos.
 
ENFERMEDADES EN LAS CUALES EL USO DE ZINC PUEDE HACERSE ACONSEJABLE:
Estas son algunas situaciones en las que el uso del zinc puede estar recomendado:
  • Acné.
  • Adolescencia.
  • Alopecia.
  • Ancianos.
  • Anemia falciforme.
  • Anorexia nerviosa.
  • Alcoholismo.
  • Anticonceptivos, uso de.
  • Calambres en las piernas.
  • Cansancio y estrés.
  • Carencias de fósforo.
  • Celíacos.
  • Colesterol.
  • Colitis ulcerosa.
  • Crohn.
  • Debilidad en uñas y pelo.
  • Degeneración macular.
  • Diabetes.
  • Diarreas crónicas.
  • Dietas bajas en proteínas animales.
  • Disminución del sentido del gusto y del olfato.
  • Embarazo y lactancia.
  • Enfermedades de células falciformes.
  • Estrías en la piel.
  • Fatiga crónica.
  • Heridas.
  • Herpes.
  • Hiperactividad nerviosa.
  • Hipertensión arterial.
  • Hipogeusia.
  • Impotencia.
  • Inapetencia.
  • Infecciones.
  • Infertilidad.
  • Manchas blancas en las uñas.
  • Menstruaciones irregulares.
  • Osteoporosis (junto con el Calcio y el ejercicio físico).
  • Prostatitis.
  • Resfriado común.
  • Síndrome premenstrual.
  • Trastornos del crecimiento.
  • Trastornos dérmicos.
  • Trastornos hepáticos.
  • Trastornos oculares.
  • Trastornos del Aparato locomotor: Huesos y Músculos.
  • Trastornos del sistema nervioso.
  • Úlceras estomacales.
  • Otros: vegetarianos.
 
Envase de 90 cápsulas de Zinc testado con el Syncrómetro.
Cada cápsula contiene 30 mg de Zinc.
 
 
Referencias y bibliografía:
1 Diccionario de la Lengua Española Vigésima segunda edición Consultado el 18 de agosto de 201
2 Habashi, Fathi (PDF), Discovering the 8th Metal, International Zinc Association (IZA), http://www.iza.com/Documents/Communications/Publications/History.pdf, consultado el 2010-08-18 (en inglés).
3 United States Geological Survey (USGS) (Enero de 2010). «La producción de Zinc en el mundo en 2009». Mineral Commodity Summaries 2010.
4 Stewart-Knox BJ, Simpson EE, Parr H, et al (2008). “Taste acuity in response to zinc supplementation in older Europeans”. Br. J. Nutr. 99 (1): 129–36. doi:10.1017/S0007114507781485. PMID 17651517
5 Black, M. (1998) “Zinc deficiency and child development”. Am. J. Clin. Nutr. 68: 464S-9S
6 United States Geological Survey (USGS) – 2009.